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Ejercicios y Trucos

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Ejercicios y Trucos
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Esta sección recoge gran cantidad de ejercicios que le serán de utilidad para el cuidado y doma de su caballo.

¡Constantemente actualizada!

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En los días de invierno resulta realmente corriente que los abrevaderos amanezcan totalmente helados. La tarea de romper este hielo cada mañana resulta bastante fastidiosa, al tiempo que pesada.
Si desea evitarla, le recomendamos un simple truco: se basa en colocar un tronco o trozo de madera en el abrevadero, con el agua. La madera flotará en la superficie, evitando que se forme el hielo.
Además y en el caso de que la noche haya sido realmente fría y aún así se produzca hielo, un simple golpe sobre la madera provocará su rotura inmediata


A la hora de asear al caballo, debemos tener en cuenta que es totalmente necesario que el agua no le alcance las orejas.
El agua en las orejas le provocará la pérdida total del equilibrio, pudiendo llegar a desplomarse contra el suelo en el acto.


Si queremos que nuestro caballo alargue el tranco, existe un sencillo truco que puede sernos útil:
Armaremos dos caballetes, colocándolos inicialmente a una distancia inicial de 1,35 metros uno del otro.
Pasamos al caballo a un trote animado, unas cinco veces por ambas manos. Una vez realizado el ejercicio, pasaríamos a ir aumentando la distancia entre los caballetes, cada vez más alargado y continuamos practicando con el animal.
También podemos proceder a ir elevando los caballetes con el fin de conseguir un tranco más largo y levantado.


Con el nombre de “alcance” se conocen los golpes producidos por las herraduras del miembro opuesto, que pueden estar producidas por un mal herrado, una mala condición o una conformación incorrecta.
Existen diferentes grados de alcances, si bien los más preocupantes son los que afectan la zona por debajo del menudillo, los cuales suelen dejar marcas. Este problema suele surgir cuando se realizan saltos o bien durante el galope por terrenos demasiado pesados. Para prevenirlos se recomienda el uso de campanas de caucho.
Además de esto, lo más útil para prevenir los alcances es la colocación de vendajes o polainas, si bien se trata de una solución siempre a corto plazo. Si queremos paliar el problema de raíz, deberemos adiestrar correctamente al animal para que mejore su equilibrio y condición, o, en su caso, realizar un correcto herrado.

Por naturaleza el caballo tiene miedo al agua; un temor que se acentúa si no es capaz de apreciar el fondo. Debemos intentar acostumbrarle para que no se convierta en un problema

 

Truco:

  • Debe salir a pasear con el caballo en los días de lluvia, verá como el agua no le hace daño y se acostumbrará a pasar por encima de los charcos, ya que cuando el camino está inundado siempre terminará por avanzar por los caminos llenos de charcos.
  • Oblíguele a pasar por encima de los pequeños lagos, aunque sea con la ayuda de otras personas que empujen del animal. Para ello, le recomendamos que lo haga de la manera que aparece en el dibujo.
  • Una vez dentro del agua, conviene que le mande parar y que le acaricie, para que note que no pasa nada y pierda el miedo inicial.
  • Tenga en cuenta que el caballo entrará mucho más fácilmente en el agua si tiene sed.
  • Tenga cuidado: si un caballo patea en el agua, seguramente se va a tumbar, puede evitarlo obligándole a avanzar


Enviado por D. Ramón Edo. Grez Fuentes (Chile)
Cuando un caballo no está tranquilo en su pesebrera (boxer) y es peligroso para el peticero, ordenanza y/o jinete entrar a ella, es muy recomendable dejarlo en su pesebrera por un par de semanas con una oveja y/o una cabra y que el caballo siga haciendo su vida normal.
Al pasar los días se verá como se tranquiliza y queda con una doma suave

En ocasiones habrá oído hablar de que un caballo es "dulce" o "duro" de boca ¿sabe lo que significa?
Cuando decimos que un caballo es dulce de boca queremos significar que se trata de un animal delicado y sensible, capaz de captar las mínimas variaciones de orden que recibe de la mano del jinete.
Este tipo de caballos no deben ser montados por jinetes de mano pesado, pues podría producirse una lucha en la que el caballo movería constantemente la cabeza de forma nerviosa y el jinete no sabría cómo sujetar las riendas.
Por el contrario, un caballo duro de boca es aquel cuyas mandíbulas, se han vuelto poco sensibles. Esto puede venir motivado por múltiples cuestiones:

  • Mal adiestramiento.
  • Continuo cambio de jinete.
  • Edad.
Con este tipo de caballos se requiere un jinete de mano más pesada (por supuesto, que no actúe a tirones).


Conocer el peso de nuestro caballo es una cuestión de importancia en algunas ocasiones; como por ejemplo a la hora de suministrarle determinados medicamentos (cuya cantidad suele calcularse en función del peso del animal), o simplemente para administrarle la comida que realmente necesita.
Pero no siempre resulta fácil calcular este peso, debido a la envergadura de nuestro animal. Existe un método bastante sencillo para conseguirlo; se trata del método del veterinario Crevat que se basa en la medición del perímetro torácico.
Tomaremos esta medida al nivel de la novena costilla (justo detrás de la cruz); y la expresaremos en metros, con dos decimales.
La fórmula es la siguiente:
Peso en Kilogramos = Perímetro torácico x Perímetro torácico x Perímetro torácico x 80

En ocasiones nuestro caballo necesitará utilizar vendas de reposo. Éstas pueden ser enormemente útiles en determinadas situaciones, pero para sacarles el mejor partido resulta imprescindible que sepamos colocarlas correctamente.
Es preciso colocarlas sobre protecciones acolchadas, siguiendo los siguientes pasos:

  • Comenzaremos dando dos vueltas “muertas” a media canilla.
  • Enrollamos después cruzando las vueltas, hasta la parte baja de la cuartilla.
  • Continuamos subiendo, de modo que el enrollado finalice arriba, con la juntura colocada en el exterior.
Practique un par de veces, para conseguir finalizar a la altura correcta.

Las cataplasmas son un remedio eficaz para eliminar infecciones, reducir la inflamación, aliviar contusiones y limpiar heridas.
Diferenciamos principalmente dos tipos:

  • De Caolín: adecuadas para contusiones e inflamaciones; deben ponerse calientes. Para su colocación se repartirá la pasta sobre un trozo de papel que previamente cortaremos a la medida adecuada; éste se coloca sobre la zona afectada y se tapa con un plástico, una gasa y un vendaje.
  • De Animalintex: es un cataplasma y vendaje veterinario de multiples usos, rapido y eficaz con exclusivas propiedades que permiten que sea usado como un cataplasma caliente, un cataplasma frio y como un vendaje seco. su composicion es de un nucleo de algodon absorbente medicado, con acido bórico que actua como antiséptico suave, reduce la infeccion y facilita una cura mas rapida y tagacanto, este se activa con el agua extrae los materiales infectados y limpia las heridas sucias.
Para reducir inflamaciones puede usarse también agua con sulfato de magnesio, que deberá aplicarse caliente utilizando para ello una toalla. Empapamos la toalla en el agua caliente y la colocamos en la zona tantas veces como consideremos necesario.
Tenga en cuenta los siguientes consejos en la colocación de cataplasmas:
  • El tiempo en que una cataplasma debe dejarse colocada en la zona es de, como máximo, 12 horas.
  • Compruebe que no están demasiado calientes antes de colocarlos sobre las heridas.
  • Tenga en cuenta que si coloca una fina capa de gasa entre la piel y la cataplasma, su extracción posterior será mucho más sencilla.
  • Mucho cuidado con poner muchas cataplasmas en talones y cascos, puesto que pueden llegar a ablandarlos demasiado. Nunca ponerlos durante más de 3 días si no lo indica el veterinario.

 Algo que un buen criador debe tener siempre presente es que nunca se deberá dar el grano al caballo hasta después de haberle dado agua.
Las razones son varias: por un lado un caballo que tenga mucha sed no tendrá apetito; pero además si da de beber al caballo después de que haya consumido el grano, puede privarle de su predigestión estomacal.
Efectivamente, el agua entra directamente en el estómago, arrastrando el alimento hacia los intestinos, rompiendo el ritmo habitual de la digestión, con lo que el organismo no tendrá tiempo de asimilar correctamente el alimento, con los consiguientes problemas.
En una pesebrera la solución es colocar un bebedero automático que hará que el caballo beba pequeñas cantidades cuando tenga sed.

Aspirando. Aunque parezca mentira el caballo dispone de un organismo similar a una bomba con la que consigue hacer subir el agua a través de su largo cuello cuando bebe, incluso si lo hace desde el nivel del suelo.
Como media el caballo bebe entre treinta y cuarenta litros por día, cantidad que asciende notablemente en la época de calor o cuando es sometido a un largo trabajo, llegando incluso a los 100 litros.
Si tiene agua a su disposición, el caballo beberá cada poco tiempo, sorbo a sorbo.
Si hace excesiva calor y tras un paseo, no debemos permitirle que beba una gran cantidad de agua, sobre todo si está fría. Para evitarlo bastará con introducir un dedo en su boca, a nivel de la comisura de los labios; lo cual dejará pasar el aire pero le prohibirá aspirar el agua

Cuando se produce una herida o irritación, los tejidos reaccionan de manera natural, provocando la inflamación. Esta inflamación vendrá acompañada de calor, dolor e hinchazón causados por el aumento del riego sanguíneo, necesario para aportar los materiales que el caballo precisa para la reparación de las células dañadas.
Si este flujo sanguíneo se ve impedido, aparecerá la parálisis, por lo que será necesario aplicar un tratamiento que asegure una buena circulación sanguínea, lo que ayudará a rebajar la inflamación. Para ello existen diferentes métodos:

  • Calor: el calor es una de las formas más naturales y efectivas de conseguirlo: aplicaremos compresas calientes, que prepararemos de la siguiente forma: llenamos un cubo con dos tercios de agua hirviendo y sumergiendo las compresas o toallas en él. Las escurrimos bien y la colocamos sobre la zona afectada.
    Otra técnica en la que se usa en calor es la de sumergir la zona en agua caliente, para lo cual previamente untaremos la piel con vaselina.
  • Frío: supone la aplicación de vendas frías, o bien otro método que ha demostrado ser sumamente efectivo: rociar la zona con agua bien fría. Para ello, antes del baño será aconsejable untar los talones con vaselina para evitar que se agrieten, después aplicaremos la manguera por encima de la rodilla, dejando que el agua baje por la pierna.
  • Cataplasmas: las de salvado son las más utilizadas para los pies, mientras que las preparadas a base de caolín pueden utilizarse en prácticamente cualquier parte del cuerpo